12 de enero de 2010

Oh, imagina
còmo yo acomodo los bancos en el pasillo de la iglesia
y yo puedo ayudarte pero tu hablas,
no, yo puedo ayudarte pero tu hablas cambiando las palabras.

Que hermosa boda
que hermosa boda, dice la dama de honor al camarero
Y sì pero que verguenza
que vergueza los pobres novios, LA NOVIA ES UNA PUTA.